NOSOTROS

Conoce nuestra historia a través de los años de como llegamos a ser esta gran comunidad.

En el año 1964 llegaron a la ciudad de Cochabamba las hermanas de la Congregación “Hijas de Jesús”, quienes llevaron a la práctica, brillantes iniciativas educativas y un bagaje de ideas para unir los diferentes status sociales de nuestro medio, bajo el lema “Amor a Cristo” y “Educación para todos”, sin distinción alguna y con costo económico módico. El espacio “Villa Loyola”, era una finca de los jesuitas que funcionaba como noviciado y casa vacacional de la Compañía de Jesús. Parte de dicho terreno fue cedido a las religiosas “Hijas de Jesús” para el funcionamiento del colegio y vivienda de las hermanas. Otra parte de la propiedad fue adquirida por la Mutual “La Promotora”.
En febrero de 1965 se fundo la “Escuela Particular Loyola”, iniciando sus actividades educativas con 30 alumnos; de los cuales 11 pertenecían a Kinder y los demás estaban distribuidos en primero y segundo de primaria, la dirección la asumió la hermana María Paz Moreno. En este ambiente educativo se vivía la verdadera Comunidad, pues se practicaba la solidaridad, lealtad, desprendimiento y sobretodo una comunicación fluida entre sus miembros. A pesar de las limitaciones en infraestructura y material didáctico, la iniciativa y creatividad de los docentes sustituía estas carencias en el desarrollo de sus clases, que en principio se desenvolvía en vagones adaptados en Aulas. La “Escuela Particular Loyola” funcionó con el plan experimental del colegio “San Calixto” de la ciudad de La Paz, en coordinación constante y apoyo de los padres Jesuitas. El colegio funcionó bajo esta modalidad durante 7 años. En ese transcurso de tiempo se observó el crecimiento de la población estudiantil y la gran afluencia de padres de familia, solicitando plazas para la inscripción de sus hijos en gestiones venideras.
En 1972 el Padre Guillermo Carrero S.J. propuso el plan “CELCO” y pidió a los padres de familia asumir la responsabilidad de conducir los destinos del Centro, tema que el Padre ya había conversado con dichos padres. Es así como concluyeron que la educación en Bolivia era discriminatoria y pragmática, careciendo de proyectos para educación superior y confundiendo educación con instrucción. Ante esa realidad el Padre Carrero y los padres de familia formularon y respaldaron un Modelo Educativo que propone: • El desarrollo integral del hombre. • La definición de hombre, bajo un perfil nuevo (uno y múltiple). • El sistema de “Crédito Educativo Financiero” da acceso a una buena educación sin discriminación. • El modelo Educativo debe trabajar indefinidamente en el tiempo, generando permanentemente políticas, métodos y actividades para hacer que los jóvenes sean cada vez más creativos, y abandonen las actitudes pasivas , críticos y eviten las actitudes estériles, convirtiéndose en definidores de lo bueno y lo malo, de lo bello y lo feo, de lo útil y lo inútil, etc. Y finalmente sean Hombres de aporte a la sociedad en la que les toca vivir.

Para conseguir estos objetivos se plantean dos líneas de fuerza:
• La Comunidad Educativa en la que participan todas las instancias, con una misma actitud, trabajar para educarse permanente. A la luz de una misma filosofía y con los mismos principios.
• El Crédito – Confianza, que ayuda a desarrollar a la persona porque al depositar confianza en ellos se genera una actitud de responsabilidad.
La aplicación de Crédito – Confianza en CELCO hace extensivo a todos los miembros de la comunidad y ésta delega su Confianza – Crédito a diferentes niveles de decisión y autoridad.
El estudiante debe tomar conciencia del principio Educativo del Crédito Financiero, que tiene que ver con la dignidad y compromiso de la persona, es decir que cada uno pague su educación. Es así que el 12 de enero de 1972 se funda CELCO Comunidad Educativa Loyola Cochabamba.
En ese mismo año las religiosas “Hijas de Jesús” con toda la experiencia educativa de ka Compañía de Jesús y apoyadas por las propuestas de CEFCO (Centro de Educación Financiada por Comunidad) firmaron un contrato con CELCO para poner en práctica la experiencia educativa, haciéndose responsables de la gestión educativa. Así empezó el Plan Carrero “CELCO” con una práctica de verdadera comunidad, con la participación de maestros, alumnos, padres de familia y religiosos.
“El Colegio imparte educación y enseñanza personalizada, pues considera al alumno sujeto de su propio desarrollo, buscando su crecimiento interno en libertad, autenticidad, solidaridad, sentido de la justicia, del amor y del reseto a sus semejantes. Educación que le haga sentirse hijo de Dios, hermano de los hombres, responsable de sus obligaciones y respetuoso de los derechos de los DEMÁS”

Para llevar adelante este modelo educativo de enseñanza personalizada, la familia aportaba; por medio de sus hijos, en el equipamiento del aula de los diferentes rincones de aprendizaje y las bibliotecas de aula, cambiando constantemente láminas, fichas y material en general para el desarrollo del estilo personalizado. Fue a iniciativa de los padres de familia que se organizaron turnos diarios para la atención de refrigerios durante los recreos. Las utilidades eran aportes para la construcción de aulas, poniendo en práctica la verdadera vida comunitaria de CELCO. Otra característica de CELCO Ltda., fue el funcionamiento de la Cooperativa de CONSUMO DIRIGIDO, cuyo objetivo era proveer a las familias de la comunidad, artículos de primera necesidad a precio de costo, dándoles la posibilidad de utilizar el crédito (1972-1985). A esta altura de nuestra historia existía un espíritu de visa cristiana – pedagógica y comunitaria, realizando un trabajo con libertad en responsabilidad, tanto en la interacción educativa como en las convivencias, retiros espirituales, eucaristías dominicales, expansiones recreativas y otras actividades con la participación de todos los miembros de la comunidad. Siempre animados por los Padres Guillermo Carrero y Joaquín Herrero. La práctica de crédito – confianza en CELCO bajo el lema de que ninguna persona podía quedarse sin educación, se concretaba en el aporte comunitario obligatorio de un porcentaje económico. El crédito otorgado debía ser devuelto por el alumno una vez ya profesional. En CELCO se declaraba a todos los alumnos a crédito, sea de sus padres o de la comunidad, para que cuando lleguen a la edad productiva en una profesión u oficio, devuelvan en la medida de sus posibilidades, el esfuerzo que sus padres o la comunidad hicieron para formarlos, por lo que deciden el 16 de febrero de 1984 adquirir un terreno; comprendido en 6.515,05 m2., de la Compañía de Jesús en Bolivia, para la construcción del colegio. El crecimiento estudiantil en la institución fue acelerado debido al prestigio académico y organizativo de CELCO. Se incrementaron cursos hasta cuarto medio (turnos mañana y tarde). Por otro lado los estudiantes fundadores permanecieron hasta el bachillerato en número de dieciocho (1965-1976) conformando la primera promoción.

El año 1985 se retiraron de la Dirección del colegio “Loyola” las religiosas de la Congregación “Hijas de Jesús” y por el convenio con la Compañía de Jesús, el colegio tuvo como director al Reverendo P. Antonio Barberán S.J. (1986-1987) en cuya gestión se siguió aplicando el Plan CELCO.
Siendo uno de los principios filosóficos del colegio la Solidaridad, se inicio la experiencia del Trabajo Social con alumnos de la promoción 1986, para conocer la realidad vivencial de su entorno y practicar el servicio al prójimo en las comunidades rurales más deprimidas.
Asimismo se institucionalizó la firma de contratos de trabajo con el personal docente y administrativo del área escolar, este hecho dio inicio a la inestabilidad laboral.
A la conclusión del período 1986-1987, el Consejo de Administración presidido por el Dr. Oscar Cortéz nombró Director del colegio al profesor Guillermo Zubieta Villegas. Es en el transcurso de esta gestión (durante la presidencia del Lic. Nelson Mendoza) que se creó el “Consejo Educativo” como equipo consultor, orientador y de apoyo al Área escolar, y con el fin de definir atribuciones y competencias del Director, autoridades del área y Consejo de Administración.

Después de dos años de experiencia bajo esta nueva modalidad, el Consejo Educativo nombró como presidente al Reverendo P. Ignacio M. Palau S.J. (1990) que inició su labor bajo una nueva estructura administrativa con la creación de Subdirecciones de: Estudios, Orden – Organización, Formación, coordinados entre sí y dependientes del Director General. La Subdirección de Estudios tiene como función, el hacer un seguimiento al desempeño docente y al rendimiento académico de los estudiantes con el apoyo de un equipo psicopedagógico. La Subdirección de Orden – Organización tiene como función el control de la disciplina mediante un diálogo persuasivo con los estudiantes y los padres de familia. La Subdirección de Formación se ocupa del crecimiento espiritual y moral de los estudiantes, debido a los cambios permanentes de la realidad nacional que trajo como consecuencia una ausencia de valores a nivel personal, familiar y social. La Subdirección de Formación también se encarga de la organización de Talleres pedagógicos para docentes y Talleres educativos – formativos para estudiantes. Además planifica retiros espirituales, convivencias, ayuda social y pedagógica a diferentes centros educativos y grupos sociales. Esta estructura sigue vigente en la actualidad. Entre 1990 y 1997 se hizo cargo de la Dirección de CELCO el Sr. Prof. Lic. Nelson Arandia, quien motivó al personal docente a hacer énfasis en la planificación hacia un Aprendizaje Significativo, mediante la realización de Talleres pedagógicos, valorando más los conocimientos previos del estudiante y los nuevos conocimientos adquiridos por éstos. Un recurso estratégico implementado en este período fue el uso de los mapas conceptuales en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
En el período 1998-2005 se continuó con el Plan CELCO con algunas modificaciones pedagógicas de acuerdo a los cambios metodológicos de la nueva realidad del estudiante, de la familia y de la sociedad boliviana. El año 1998 en la presidencia del Lic. Ramiro Verduguez se nombró como Directora del colegio a la Prof. Nélida Hormaeche, cuya gestión duro dos años (1998-1999). El Presidente del Consejo Educativo P. Paulau S.J. en coordinación con la Dirección y Subdirecciones organizó una nueva estructuración pedagógica que consistía en orientar a los estudiantes de Cuarto Medio hacia una carrera universitaria en tres áreas: Físico – Matemático, Químico – Biológico y Humanístico – Social. Al término de la gestión de la Prof. Nélida Hormaeche, asumió la Dirección el Lic. Giovanni Machicado Romero en el año 2000. Bajo su dirección; durante los años 2000 y 2001 se modificó la planificación curricular en el proceso enseñanza – aprendizaje con las siguientes características: el Plan Global se efectúa en tres niveles después de una prueba diagnóstica. El primer nivel dirigido a conocimientos básicos fundamentales que el estudiante debe adquirir dentro del proceso de aprendizaje. El segundo nivel consiste en la adquisición de conocimientos complementarios con la finalidad de obtener un nivel de Pensamiento Crítico. El tercer nivel da mayor importancia a conocimientos súper – erogatorios que busca formar y profundizar un Pensamiento Crítico – Creativo.
Debido al crecimiento estudiantil de niños de 5 años de edad, durante la gestión del Ing. Luis Durán como Presidente del Consejo de Administración y el Reverendo Padre Ignacio Palau como Presidente del Consejo Educativo se levantó una nueva infraestructura para Kinder tomando en cuenta las necesidades básicas para el aprendizaje de niños de esa edad. En este proyecto la Comunidad participó plenamente. El año 2001 el Consejo de Administración, bajo la presidencia de la Sra. Elena Baldivieso de Jiménez, dejó cesante al consejo Educativo (incluidos sus miembros) por considerar innecesaria su labor y no existir documento estatuario que acredite su existencia; debiendo tomar las decisiones educativas y administrativas el Consejo de Administración. El año 2002 se procede con cambios pedagógicos, otorgando mayor importancia al resultado de la evaluación y auto evaluación de los estudiantes, haciendo eficaz la interacción educativa en la institución.
En la gestión 2003 ante la demanda de solicitud de plazas de los señores padres de familia para niños de cuatro años de edad, el Director del colegio y la Presidenta del Consejo de Administración Sra. Marlen Vargas Jastram ven la necesidad de la apertura de Pre – Kinder que fue muy esperado por las familias de nuestra comunidad. Las nuevas instalaciones cuentan con un equipamiento completo tanto pedagógico como lúdico – recreativo para el desarrollo y formación de los niños. Fue en esta misma gestión que se realizó la construcción del Tinglado para cubrir las canchas del colegio, facilitando las clases deportivas y garantizando los momentos de recreación de los estudiantes. Durante este año el Consejo de Administración creó el Comité Educacional Loyola C.E.L. (sustituyendo al Consejo Educativo), el cual después de un año de labor dejo de tener efecto (2004).

EVENTOS PARA EL RECUERDO